Mi camino.

Mujer sonriente en un campo sosteniendo una cesta de phormium tenax.

Nacida en la colorida capital de Alemania, Berlín, desde muy pronto supe que al terminar la escuela  quería salir a conocer otros mundos.  Así fue que al salir del colegio me fui a Chile y pasé los años siguientes viajando por Sudamérica.

Fueron años de libertad, de vivir el momento, en los que tuve todo el espacio y el tiempo que necesité para sentir hacia dónde me llevaba el corazón, cuáles eran mis impulsos más íntimos y qué dones aportaba a este mundo.

Fue una vuelta a mi esencia de la que el sistema y la carrera escolar muchas veces parecen alejarnos.

Estos años estuvieron llenos de trabajo creativo, me sumergí en el arte y la artesanía con diversos materiales naturales, empecé a tocar la guitarra y a componer canciones, aprendí sobre permacultura, bioconstrucción, huerta y plantas medicinales. Viajé sin muchos medios económicos y aprendí a confiar en la vida.

Persona sonriendo sentada en rocas cubiertas de musgo con cestas de mimbre alrededor en un entorno natural.

Al cabo de unos años, volví a Berlín, mi ciudad natal, para estudiar naturopatía y fitoterapia en una pequeña escuela autogestionada. Durante estos tres años, descubrí el tejido con materiales naturales e inmediatamente me sentí profundamente conmovida por este arte. Entrelaza mágicamente mis dos pasiones, la artesanía y mi amor por las plantas y la naturaleza.

Visité a diferentes cesteros y cesteras para aprender con ellas y experimenté yo misma con distintas plantas silvestres y técnicas. Así como mi amor por las plantas medicinales y las plantas silvestres comestibles ya me había conectado antes con mi entorno, ahora se había añadido otro medio de conexion con mi etorno, y yo me sentí muy agradecida de haber descubrido este arte.

En 2023 regresé a Chile, donde empecé a tejer con otras plantas locales, especialmente la «pita» (Phormium Tenax), una planta de fibra originaria de Nueva Zelanda pero muy utilizada aquí.

He tenido el placer de compartir y tejer con mucha gente bella aquí en Chile que tienen un vínculo especial con el arte de tejer. Así en diferentes ocasiones con indígenas de Chile, los mapuches. Me inspiró mucho su cosmovisión, en la que el arte de tejer es más una práctica espiritual que un oficio, lo que también siento a menudo en lo más profundo de mi corazón.

Las plantas nos acompañan, nos enseñan.

Cuando tejemos, entramos en contacto profundo con ellas.

Igual que los ancestros han hecho durante miles de años en este mundo.

Nuestras células, nuestro sistema nervioso lo recuerda.

En este mundo acelerado y materialista, entrar en este contacto es pura medicina.

Tejer por tejer.

Tejer para responder a la belleza de la naturaleza con belleza.

Tejer como oración, como agradecimiento a la Madre Naturaleza,

Por todo lo que siempre está ahí,

Por todo que nos regala cada día,

En abundancia y devoción.

Tejer Gratitud.

Tejer Presencia

Tejer Gratitud

Tejer Presencia ✳ Tejer Gratitud ✳

Mis maestras y maestros


Klaus Seyfang (Alemania)

Anne-Mette Hjornholm (Dinamarca)


@hjornholmpil

Magdalena Briones (Chile)

@matrizmanantial


Marylin Carinao (Chile)

@mary_de_los_helechos